La mayoría de los empaques terminan en la basura a los pocos minutos. Cada vez más marcas se preguntan qué pasa con el packaging después del unboxing.
Algunas ideas que exploramos: cajas que se transforman en organizadores, bolsas de tela que reemplazan al papel, etiquetas que se despegan y se convierten en stickers, y materiales reciclados que se notan y se cuentan.
Un packaging que se queda en la casa de alguien sigue comunicando la marca mucho tiempo después de la compra.